El tiempo atmosférico

Una de las características principales de los secanos es su dependencia meteorológica, los agricultores se pasaran la vida mirando al cielo intentando reconocer signos, preveer y en cierto modo controlar la climatología. Los más mayores tenían sus própios métodos para orientar el calendario de trabajo, a veces, el éxito de todo el año dependía de lo acertado de sus predicciones.

Las canículas permitían saber el tiempo que haría el año siguiente, había que observar los 13 primeros días del mes de agosto; el tiempo de los días 1 al 12 señalaba el tiempo que haría, en cada uno de los 12 meses del año siguiente, el día decimotercero de agosto marcaba el tiempo que regiría todo el año.

En los tiempos de la pertinaz sequía unas veces había que sacar a San Isidro a los campos o rezar a San Marcos para que trajera un poco de agua.

San Marcos evangelista,
tu que tienes el poder,
desecha la llave a las nubes
pa que se ponga a llover.

Otras veces había que rezar a Santa Bárbara para que nos librara de la tormenta. El rezo valía también para espantar nuestro miedo pues las tormentas en Salmoral son muy fuertes.

Santa Bárbara bendita,
que en el cielo estás escrita
con papel y agua bendita,
en el ara de la Cruz,
Pater noster, pater noster,
amen Jesús

La cosa es que uno u otro santo siempre terminaba haciéndonos caso y tarde o temprano, llovía o dejaba de llover.

Los nublaos eran malos en todos los sentidos, cortaban la leche, hacían abortar a las ovejas y malograban los huevos güeros, pero lo peor era que en un momento podían liquidar la cosecha y llevar la ruina a los hogares. Cuando la tormenta se fijaba en el pueblo, para romper el nublao el guarda jurado tiraba bombas desde la caseta que estaba próxima al cementerio, otras veces se volteaban las campanas de la torre.

Contra las tormentas teníamos soluciones mágicas, guardábamos cuchillos y tijeras, tapábamos los espejos pues se decía que atraían al rayo, y si estábamos en el campo nos retirábamos de los animales.

Lo de los aires nunca lo llegué a entender muy bien, el cierzo es el viento frío de invierno y el solano el que sopla por el este; había otro viento que era el gallego, que por algún sitio soplaría.

Los juegos