La sementera

La agricultura de secano ha ocupado tradicionalmente el esfuerzo de la mayor parte de nuestras gentes. Salmoral es un pueblo agrícola con cultivos típicos de las mesetas cerealistas, trigos, cebadas, algarrobas, tierras de pan llevar.

A partir de San Miguel (29 de septiembre) las ovejas apuraban los últimos rastrojos y los agricultores preparaban los aperos de la sementera . Tras las primeras gotas se daba la primera vuelta con el arado (alzar), servía para airear la tierra y enterrar los pajuncos de la cosecha anterior.

Arar era uno de los trabajos menos evolucionados, el arado romano de una sóla reja, marcaba un sólo surco en cada pasada. El mástil del arado se uncía al yugo que arrastraban las caballerías; la esteva, asida por mano firme, permitía dirigirlo para tirar los cerros rectos, pero apenas se arañaba la superficie de la tierra y sólo se sembraba la capa más superficial, haciendo imprescindible el barbecho. Según la calidad de la tierra se adoptaba un sistema de rotación anual en las siembras: (trigo-cebada-barbecho) o (trigo-cebada-algarrobas), para dar tiempo a la recuperación del suelo. Los años de leguminosas (algarroba o garbanzo) la tierra holgaba durante el invierno hasta la tornasiembra al principio de la primavera.

El arado

(Recuperada gracias a la memoria de Inés Plaza García)

Esta cancioncilla recoge muy bien las diversas partes del arado y las relaciona con "los misterios de la Pasión de Cristo", es un buen ejemplo de la religiosidad unida a la tradición agrícola.

El arado cantaré,
sus piezas iré explicando
y de la Pasión de Cristo
los misterios contemplando:

El dental es el cimiento
con que se forma el arado
y nos recuerda al buen Dios,
amparo de los cristianos.

La reja será la lengua,
la que todo lo decía,
para alabar al Señor
y a la sagrada María.

La cama será la cruz,
la que Dios tuvo por lecho,
todo el que siga su luz
verá en su alma provecho.

La telera y la clavija,
ambas juntas hacen cruz,
que en ella murió Jesús.

Las orejeras son dos,
Dios las abrió con sus manos
y significan las puertas
de la gloria que esperamos.

El barreno que atraviesa
por el dental y la cama,
es el clavo que traspasa
aquellas divinas palmas.

El barreno que atraviesa
por la punta del timón,
es el clavo que traspasa
los pies de Nuestro Señor.

El timón que va derecho,
si así lo pide el arado,
lignifica la lanzada
de Jesús un el costado.

El yugo será el madero
do amarraron al Señor,
las coyundas los cordeles
..... ......

Las colleras son las fajas
con que le tienen atado,
los cencerros los clamores
de Cristo resucitado.

El gañán el cirineo
que Cristo le ayudaba
a llevar la Santa Cruz
de madera tan pesada.

La ahijada que el gañán lleva
apuñada entre sus manos,
verás en ella la vara
con que a Cristo azotaron.

Los tropiezos que se encuentra,
el gañán cuando va arando,
significan las caídas
que dio Cristo en el Calvario.

Ya se terminó el arado
de Jesús en la Pasión,
esperamos con María,
su pronta resurrección.

Tras la primera vuelta había que abonar. A lo largo del año la basura que producían los animales, mayormente sus camas de paja y el estiércol de las cuadras, se echaba en el estercolero del corral; una vez al año se volteaba para que la basura fermentara por igual y cuando apretaban los calores se regaba para favorecer la formación del humus. Si se hacía mucha basura, el estercolero se llevaba a los muladares, una tierra de propiedad comunal que se situaba carrá Macotera. Como en tantas cosas de la vida, en la basura también hay calidades, la mejor es la gallinaza de las aves y la de oveja, aunque todas en mayor o menor medida benefician la tierra.

En octubre, la basura se acarreaba a las tierras y descargaba en pequeños montículos, desde los que se repartía. En tiempos más modernos se tiraba también un poco de mineral para reponer los nitratos del suelo. Los sacos de nitrato y fosfato se acarreaban a las tierras donde se mezclaban a pala. Era un duro trabajo, el polvillo que entraba por la nariz producia sensación de asfixia; enseguida salieron artilugios que enganchados a la yunta mezclaban y repartían el mineral.

Tras el abonado venía muy bien un poco de lluvia para que los nutrientes calasen, pero sin demasía, pues mucho agua los dispersaba. Se daba otra vuelta para cubrir abonos y a fines de octubre según viniera de adelantado el año empezaba la sementera.

La siembra a a voleo era un trabajo muy cualificado, los buenos sembradores estaban muy pesquisados. El sembrador con el costal al hombro lanzando puñados de grano cubría entre 5 y 8 cerros, procuraba un reparto uniforme para que no se formasen montones o calvas.

El trigo pané es un cereal muy riguroso y las labores de preparación de la tierra y sementera debían hacerse a su tiempo, si la siembra se retrasaba llegaban las heladas y arruinaban la cosecha. En Salmoral los inviernos son muy recios, son días en los que se sale menos al campo, según viniera de adelantada la primavera, hasta marzo o abril no había que hacer mucho más en las tierras sembradas.

En enero o febrero se aran los barbechos aunque en los últimos tiempos las tierras se barbechan poco o nada, los tractores vuelven mucho la tierra.

Al principio de la primavera los cultivos han echado buena raíz y han explotado de verde, es el momento de binar con la reja o aricar para romper el cortezón que la lluvia y el viento han formado durante el invierno, también se echa otro poco de nitrato. Antes de que nazcan las espigas hay que escardar; hombres, mujeres y mozos recorrían las tierras surco a surco, con sólo sus manos y la azadilla arrancando cardos y malas yerbas.

En la Cruz (2 de mayo) ya han nacido los garbanzos y comienzan a granar en junio. Los garbanzos verdes son una delicia por la que todo muchacho está dispuesto a pagar el dolor de barriga que provocan.

 

 

La siega