Don Juan de Toledo, II señor de Salmoral

D. Juan de Toledo fue hijo de D. Pedro de Toledo y consuegro de Cristobal Colón por el matrimonio de su hija María de Toledo con Diego Colón, primogénito del almirante.

En  el Vecindario de las ciudades, villas y lugares de la provincia de Salamanca, vimos que D. Juan de Toledo era en 1534 el II señor de Mancera, Salmoral, Naharros del Castillo, San Miguel de Serrezuela y Gallegos de Solmiron; las llamadas Cinco Villas.

Santa Teresa de Jesús le menciona en Las Fundaciones, D. Juan había mandado a su hijo D. Luis de Toledo, una imagen de la Virgen desde Flandes. D. Luis contruyó una iglesia -la de Mancera- y la imagen le gustó mucho a la Santa. D. Juan fue militar y combatió junto a su tío el duque de Alba (D. Fadrique) en los tercios de Flandes.

"  ... don Luis, señor de las Cinco Villas. Este caballero había hecho una iglesia para una imagen de Nuestra Señora, cierto, bien digna de poner en veneración. Su padre la envió desde Flandes a su abuela, o madre (que no me acuerdo cuál), con un mercader. Él se aficionó tanto a ella, que la tuvo muchos años, y después, a la hora de la muerte, mandó se la llevasen. Es un retablo grande, que yo no he visto en mi vida (y otras muchas personas dicen lo mismo) cosa mejor... "
(Santa Teresa de Jesús. El Libro de las Fundaciones. Ediciones del Carmelo)

La imagen de la iglesia de Mancera de la que habla la Santa está hoy desaparecida. En Mancera corre la leyenda de que la imagen estaría escondida en un pasadizo que unía el antiguo convento y el palacio de los Toledo.

Dª María de Toledo

Dª María de Toledo nació en torno 1490 y falleció en La Española (Santo Domingo -  República Dominicana) en 1549. Hija de D. Juan de Toledo II señor de las Cinco Villas.

Se casó en 1508 con el hijo primogénito de D. Cristóbal Colón proporcionando a los Colón la alcurnia que no tenían, Dª María era sobrina del duque de Alba. Su esposo Diego Colón Muniz gozaba del favor de la Corte, fue paje del príncipe Juan, heredero de los Reyes Católicos, y a la muerte de éste, paje de la reina Isabel.

Cuando murió el Almirante D. Cristóbal Colón en 1506, D. Diego heredó el título de Almirante de Indias y los beneficios económicos contenidos en las Capitulaciones de Santa Fe .

Diego Colón fue nombrado en 1508 Almirante de la Mar Océano y reivindicó el titulo vitalicio de Virrey de las Indias, Fernando el Católico se negó a reconocer la perpetuidad del título pero le nombró virrey temporal de las Indias y gobernador de la Española, el 8 de agosto de 1508.

El año siguiente 1509, llegaron los virreyes D. Diego y Dª. María de Toledo a la isla de Santo Domingo, iban a sustituir al virrey fray Nicolás de Ovando, con un séquito de personajes de la nobleza. La virreina iba acompañada de damas de la aristocracia española, eran las primeras damas nobles que pisaron el Nuevo Mundo, muchas casaron con los altos funcionarios que detentaban el poder en las Indias:

" .....vinieron algunas dueñas e doncellas hijasdalgo, e todas e las más de ellas que eran mozas se casaron en esta ciudad (Santo Domingo) y en la isla con personas principales e hombres ricos de los que acá estaban, porque en la verdad había mucha falta de tales mujeres de Castilla. " (Gonzalo Fernández de Oviedo. Historia General y Natural de las Indias. Madrid, B.A.E., 1959)


Alcázar de Colón. Santo Domingo.
Foto de Internet.

En 1510 se inició la construcción del Alcázar de Colón en la ciudad de Santo Domingo "la casa morada". Los virreyes fueron acusados de quitar 320 indígenas de las obras públicas para la construcción de su palacio. Fue realizado por canteros españoles, siguiendo el modelo del palacio que el padre de Dª María, D. Juan de Toledo tenía en Mancera, cabeza del señorío de las Cinco Villas. La Casa Morada sería referencia de los palacios coloniales que se construyeron en Hispanoamérica durante el siglo XVI.


Ruinas del  palacio de Mancera de Abajo

En  Mancera de Abajo, al final de la calle del Convento, se conservan aún las ruinas del palacio de D. Juan de Toledo que hoy se usan como cercado para el ganado; en una de sus paredes grabado en piedra aún está el escudo familiar de los Toledo, al igual que en la iglesia parroquial de Mancera y en la plaza porticada de dicha localidad.


Detalle de los blasones de los Toledo
en las ruinas del  palacio  de Mancera

La mano de Dª María se notó en el lujo y la pompa de la corte virreinal, estaba acostumbrada a la vida cortesana de España y su protocolo. Una pragmática real prohibía la ostentosidad y lujo en la indumentaria de los representantes españoles en el virreinato. Dª María no quiso renunciar a ellos y solicitó de la Corona:

"....poder vestir sedas y brocados y usar tales cosas, sin que la pragmática se extendiese a ella..." (Antonio Herrera. Historia General de los hechos de los castellanos en las islas y tierra firme del mar océano. Real Academia de la Historia. Madrid. 1957)

La reina Isabel le concedió poder usar lujo y protocolo. Así en el virreinato se recreaba el esplendor aristocrático de la Corte española.

El virrey D. Diego fue un gobernante sin grandes dotes, sustituido en 1511 por Fernando el Católico fue repuesto en el cargo en 1520 por Carlos I, quién ordenó su regreso a España, tres años después. Durante sus  mandatos se conquistaron las Antillas Mayores (Cuba, Puerto Rico y Jamaica) y se produjo el primer levantamiento de esclavos.

Dª María de Toledo, mujer culta y de fuerte personalidad tuvo un papel destacado en la sociedad colonial. Ejerció su influencia sobre el virrey y los círculos de poder del virreinato. Defendió los privilegios de su esposo heredados de Cristóbal Colón, cada vez más recortados por la pugna de la burocracia real. Pleitearon -Pleitos Colombinos- sin descanso a favor de sus privilegios políticos y económicos.

En 1524 D. Diego embarcó camino de Valladolid para responder de las acusaciones de usurpación de las atribuciones de la Real Audiencia de Santo Domingo. Murió dos años después el 23 de febrero de 1526, se encontraba en España esperando por los interminables procesos, cuando de camino a Sevilla para asistir a la boda del Emperador -Carlos I- con Dª Beatríz de Portugal, falleció en La Puebla de Montalbán (Toledo).

Dª María se quedó en La Española -República Dominicana- defendiendo los intereses de la familia y pleiteando por la herencia de su esposo a favor de sus hijos. En una sentencia de 1536 los Colón-Toledo perdieron casi todos privilegios efectivos, sólo les quedaron los honoríficos.

D. Diego había tenido tres hijos fuera del matrimonio y cinco con Dª María de Toledo. El mayor Luis nació en América en 1520 y en 1536 heredó el mayorazgo y el título de Almirante, además del marquesado de Jamaica y el ducado de Veragua. En 1540 fue nombrado capitán general de Santo Domingo, tuvo una vida licenciosa y murió joven.

Dª María volvió a la isla en 1544, cuatro años después la hija de D. Juan de Toledo, II señor de las Cinco Villas fue sepultada en catedral de Santo Domingo junto a D. Diego, su esposo.

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